La pregunta de los mil millones.

Original publicado el 22 de octubre de 2013 por Bob Dorf.

Traducido por Alberto Peralta.

Dos de los empresarios en serie más inteligentes que conozco se detienen por lo menos dos veces al mes para hacerse la misma pregunta una y otra vez. Tienen buenas señales del nuevo negocio B2B secreto que están creando pero siempre encuentran un momento para preguntarse: “¿Estamos creando un negocio de mil millones de dólares (de euros, pesos, reales, soles, etc.)?”.

La pregunta hace que se concentren en los objetivos que debería tener cualquier startup o nuevo negocio, incluso en el caso de aquellos emprendedores o responsables de nuevos proyectos con menores aspiraciones y con menores objetivos económicos. “¿Vamos a crear algo grande o  vamos resoplando?”. Dicho de otro modo: “¿Nos hemos quedado atrapados por los hierbajos? ¿Hemos pasado accidentalmente del modo “búsqueda ” al modo “ejecución a tiempo completo” creyéndonos nuestra visión del negocio e intentamos hacer todo lo posible para que se convierta en realidad?”.

Me encanta la pregunta y animo a todos los equipos que se encuentren creando una startup o renovando un negocio a hacérsela. No importa si se hace la pregunta con “miles millones de dólares”, con “50 millones”, o con “varios millones”. Sólo hay que parar cada cierto tiempo, programado de antemano, para confirmar que se ha pasado al modo “ejecución” deliberadamente, sólo cuando se esté muy seguro de que se va a crear una gran empresa cuando se terminen de realizar las actividades relacionadas con esa “ejecución”. Estos dos conocidos empresarios están profundamente comprometidos con que su siguiente negocio sea grande (uno de ellos ya ha ayudado a construir un monstruo). Bien por ellos, y además cuentan con la fuerza y los recursos financieros para aspirar a metas tan ambiciosas como su apetito.

Hace más de una década, cuando escribió por primera vez Four Steps to the Epiphany, Steve Blank identificó la diferencia principal entre las empresas establecidas y las nuevas empresas o startups (las nuevas empresas buscan un modelo de negocio que pueda vender repetitivamente y que pueda crecer, mientras que las empresas establecidas ejecutan su negocio sobre la base de muchos datos ya conocidos para ellas – clientes, competencia, canales, etc.). En nuestra obra, El Manual del Emprendedor, presentamos la hoja de ruta para dirigir esa búsqueda, que puede ser larga, dolorosa y, con total seguridad, es un trabajo duro.

Hay que estar seguro de pasar al modo “ejecución” de forma deliberada, sólo cuando se esté seguro de que el premio que se está buscando estará en el otro extremo del arco iris.

Publicado en Customer development, Desarrollo de clientes

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