¿Por qué los creadores de un negocio deben saber programar / desarrollar productos?

Original publicado el 3 de septiembre 2014, por Steve Blank.

Traducido por Alberto Peralta.

Al conocer las cosas que existen puedes conocer lo que no existe“.

El Libro de los Cinco Anillos.

 

Crear una startup o nuevo negocio no se limita sólo a tener la idea, hay que confirmarla y llevarla a cabo.

Un equipo de fundadores sin estas habilidades probablemente terminará muerto.

————–

Conducía hacia casa desde la BIO conference de San Diego del mes pasado y tenía un montón de tiempo para hablar con Dave, un antiguo alumno y ahora el creador de un negocio que quería ponerme al día en su proceso de Descubrimiento de Clientes. Dave estaba creando una aplicación móvil para poner en contacto a los estudiantes universitarios que necesitaban mudarse a una zona con las empresas de mudanzas de esa zona. Él describía su idea como un “Uber de las mudanzas” y aunque él creía que estaba avanzando de verdad buscaba algunos consejos.

El Descubrimiento de Clientes.

Según pasaban los campos de cultivo al lado de la interestatal yo escuchaba a Dave describir cómo había traducido su visión a una serie de hipótesis y las había escrito en un lienzo de modelos de negocio (business model canvas o BMC). Él creía que las mudanzas en distancias pequeñas se podían resolver de una forma barata y eficiente gracias a las redes sociales de la zona. Me contó que cuando salió a la calle rápidamente se dio cuenta de que había 2 segmentos de clientes: Los estudiantes, que querían mudarse por poco dinero y a zonas cercanas, y los que proporcionaban el servicio de mudanzas, empresas existentes, otros estudiantes y cualquiera que buscara tener unos ingresos adicionales. Él se esforzó seriamente para comprender a fondo los problemas de los clientes de estos 2 segmentos.

Tras unos meses se enteró de cómo sus clientes potenciales estaban resolviendo el problema de las mudanzas hoy (las hacían ellos mismos, con amigos, etc.). Incluso aprendió algunas cosas inesperadas: Los estudiantes que viven fuera del campus y cambian de apartamento año tras año necesitan almacenar sus muebles durante los veranos, y proporcionar almacenes cercanos de muebles durante el verano se incluyó como otra parte de su propuesta de valor para los estudiantes y para quienes hicieran las mudanzas.

Mientras estaba aprendiendo de sus clientes potenciales y proveedores él también preguntaba: “¿Qué pasaría si pudieses tener una app que te permitiera reservar mudanzas a precios bajos?”. Y cuando conseguía una respuesta interesada les enseñaba su primer producto mínimo viable (PMV, o minimum viable product o MVP) (un prototipo que había creado en PowerPoint con la interfaz de usuario).

Estaba siendo una gran conversación. Dave estaba haciéndolo todo bien. Hasta que dijo: “Sólo tengo un pequeño problema”. ¡Oh, oh…!

“He organizado algunas mudanzas poniendo en contacto, de forma manual, a los estudiantes con los que hacían la mudanza. Incluso he participado en algunas mudanzas. Pero estoy teniendo muchas dificultades para llegar a mi siguiente producto mínimo viable. Aunque reuno muy buena información con mis prototipos visuales no puedo iterar mi producto. Los desarrolladores a los que he contratatado para crear la app no son rápidos. Incluso tardan semanas en hacer el más mínimo cambio”.

Casi le di por detrás a otro coche cuando oí esto. Le dije: “Ayúdame a comprenderlo… ¿Ni tú, ni tu cofundador podéis programar y estáis creando una app móvil? ¿¿Y habéis estado haciendo ésto durante 6 meses?? ¡Guauuu!”. Esta startup estaba rota por distintos sitios. De hecho, ni siquiera era una startup.

El problema.

Dave estaba confuso: “Yo pensaba que crear una empresa se limitaba a tener unas hipótesis, salir a la calle y confirmarlas”.

La startup de Dave tenía 3 problemas:

  • Él estaba confundiendo “tener una idea” con la capacidad de construirla y llevarla a cabo.
  • Él estaba utilizando a terceras partes para construir su app pero no sabía cómo gestionar a los programadores externos.
  • Su incapacidad para atraer a un co-fundador que pudiera desarrollar producto era una señal preocupante.

Una startup no es sólo una buena idea.

Según recorría millas le expliqué a Dave que él había entendido sólo 2 de las 3 partes que hacen que una Lean Startup tenga éxito. Aunque él había entendido bien cómo plantear sus hipótesis en un lienzo de modelos de negocio ​​y estaba haciendo un buen trabajo con el desarrollo de los clientes, existía un tercer componente del modelo Lean que es el Desarrollo Ágil, que permite construir rápidamente y de forma iterativa e incremental mejores versiones del producto o productos mínimos viables (PMVs).

El énfasis en el desarrollo y la iteración rápidos de los PMVs tiene que ver con acelerar la velocidad con la que se puede aprender: De los clientes, de los socios, del tamaño de la red, de la adopción, etc. La velocidad permite mantener el consumo de dinero en un mínimo, al tiempo que posibilita converger hacia un modelo de negocio que venda repetitivamente y pueda crecer. En una startup o nuevo negocio, ser capaz de crear PMVs es lo que hace pasar de la teoría a la práctica.

Dave había caído en la trampa en la que caen muchos emprendedores que al diseñar el lienzo de su modelo de negocio piensan que el desarrollo de productos / programación es una actividad más (para construir rápidamente prototipos que muestren la primera U / I y posteriormente la app). Y que podía identificar los recursos necesarios (desarrolladores subcontratados que construyeran los PMVs y la app por él) y a un socio contratado que llevara a cabo toda esta parte. Todo perfecto teóricamente, pero sencillamente equivocado. En una startup web / móvil el desarrollo no puede ser una actividad subcontratada. Es una parte esencial del ADN del negocio.

Tener a un programador como parte del equipo creador del negocio es esencial.

El desarrollo o saber programar forma parte del ADN de una startup web / móvil.

La sugerencia que le hice a Dave es que si quería ser el CEO fundador entonces iba a tener que hacer 2 cosas: En primer lugar, crear una distorsión de la realidad lo suficientemente grande como para atraer a un co-fundador técnico. Y en segundo lugar, tenía que aprender a desarrollar.

Dave estaba un poco avergonzado cuando me explicó: “He estado tratando de convencer a otro socio que pudiera programar, pero por algún motivo no he podido convencer a nadie” (lo que por sí sólo debería bastado como tarjeta roja para Dave). Y continuó: “Pero ¿por qué tengo que saber programar… Yo no voy a programar la app final”.

Una conclusión interesante sobre Lean Startup es que enseña Ventas y Marketing (y un poco de finanzas) a los creadores de negocios, sin tener que hacer un MBA o pasarse 10 años vendiendo. Los que pasan por el proceso tienen una comprensión del porqué de las ventas y del marketing que ningún libro de texto o curso podría proporcionar. Una vez que ellos mismos se ponen manos a la obra nunca estarán a merced de los “expertos” en la materia. Lo mismo pasa con la programación / desarrollo de productos.

Me alegré de tener un montón de tiempo durante el viaje para poder explicar por qué creo que todos los fundadores de un nuevo negocio web o móvil necesitan aprender a programar. No para convertirse en desarrolladores pero sí para, como mínimo, saber cómo subcontratar y gestionar a los recursos técnicos y, hasta donde sea posible, crear por sí mismos los siguientes PMVs.

https://steveblank.files.wordpress.com/2014/09/shutterstock_161223782.jpg

Dave me enumeró unos pocos casos de startups exitosas que él conocía y en las que no había sido necesaria esa capacidad. Señalé que siempre hay “casos excepcionales” pero que si él pensaba que yo estaba equivocado simplemente podía ignorar mi consejo.

Saliendo de la autopista para poder comer y recargar mi coche le insistí a Dave que, por su bien y por el de su negocio, detuviera un tiempo su startup y dedicara su esfuerzo a formarse en un  bootcamp para aprender a programar. Le permitiría aprender las primeras cosas necesarias para resolver los problemas de la gestión de proyectos de desarrollo web, para identificar a buenos desarrolladores y para encontrar a un co-fundador técnico.

Semanas después Dave me envió una nota: “¡Impresionante lo que no sabía de lo mucho que yo no sabía! ¡Gracias!”.

Lecciones aprendidas.

  • Crear una startup o un nuevo negocio no es sólo tener una idea. Además hay que saber cómo confirmarla y cómo llevarla a cabo.
  • Un equipo que quiere crear un negocio web / móvil sin un desarrollador, una vez que ha  pasado las etapas iniciales del descubrimiento de clientes, no es una startup.
  • Todos los que forman el equipo creador de un negocio deben pasar por una formación para aprender a programar.
  • Las probabilidades de crear un negocio de éxito aumentarán.
Publicado en Customer development, Desarrollo de clientes, Technology, Tecnología

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*