“Velocidad y ritmo” – Cómo tomar decisiones valientes en un nuevo negocio / startup.

Original publicado el 10 de abril de 2009, por Steve Blank.

Traducido por Alberto Peralta.

“Si las cosas parecen bajo control, es que no se va lo suficientemente rápido”.

Mario Andretti

 Me estaba poniendo al día desayunando con un amigo que ahora es CEO (director general) de su propio nuevo negocio. Una de las cosas que comentó fue que a la hora de tomar decisiones todavía tendía a pensar y a actuar como un ingeniero. Todas y cada una de las decisiones que tomaba estaban pensadas y evaluadas cuidadosamente. Y reconoció que su nuevo negocio se parecía más a una compañía grandota que a una startup.

Velocidad = Hacer ya.

El general George Patton dijo: “Un buen plan ejecutado hoy de repente es mejor que un plan perfecto la semana que viene”. Y es igual de cierto en una empresa. La mayoría de las decisiones en un nuevo negocio se deben llevar a cabo en situación de incertidumbre. Debido a que cada situación es única, no existe una solución perfecta para cualquier problema de ingeniería/producción, de clientes o relacionado con la competencia y uno no se puede agotar tratando de encontrar uno. Esto no significa que se deba dejar a la suerte el destino de la empresa. Sí significa que se deben llevar a cabo los planes que tengan un grado aceptable de riesgo y que se hagan rápidamente (es importante que estas decisiones estén basadas en hechos, no en la fe). En general, la empresa que toma y lleva a cabo decisiones de forma rápida y habitualmente adquiere una tremenda, y a menudo decisiva, ventaja competitiva.

Cómo toma decisiones el CEO de un nuevo negocio.

La fórmula que le planteé a mi amigo era pensar que las decisiones pueden ser de dos tipos: Aquellas que son reversibles y las que son irreversibles. Ejemplos de decisiones reversibles podrían ser la adición de una característica al producto, un nuevo algoritmo en el código, hacer algo que afecte a un grupo específico de clientes, etc. Si la decisión fue mala podrá deshacerse en un período de tiempo razonable. Decisiones irreversibles son despedir a un empleado, el lanzamiento de un producto, un contrato de alquiler de un edificio durante 5 años, etc. Éstas suelen ser difíciles o imposibles de revertir.

Mi consejo fue adoptar una política de toma de decisiones reversibles antes de que nadie salga del despacho o antes de terminar una reunión. En un nuevo negocio no importa si uno acierta al 100% el 100% de las veces. Lo que importa es tener impulso para avanzar y retroceder, que se apoye en hechos probados (es decir, Desarrollo de Clientes) para ayudar a reconocer y revertir rápidamente las decisiones incorrectas. Y por eso los nuevos negocios son ágiles. Para cuando una gran empresa reúne al Consejo para organizar un subcomité, para escoger una fecha de reunión, una startup podría haber tomado 20 decisiones, revertido 5 y puesto en marcha las 15 que sí funcionaban.

Ritmo = Velocidad mantenida en el tiempo.

Una vez que se aprende a tomar decisiones rápidamente aún quedan más cosas por hacer. Las startups ágiles dominan otro truco, el ritmo o la habilidad para tomar decisiones rápidas constantemente, durante periodos prolongados de tiempo. No sólo el CEO o el personal directivo, sino toda la empresa. Para un nuevo negocio la velocidad y el ritmo deben ser una parte integral de su ADN corporativo.

Las mejores startups y nuevos negocios tienen un ritmo 10 veces superior al de una gran empresa.

Pruébelo.

Publicado en Customer development, Desarrollo de clientes, Technology, Tecnología
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